
“Qué poca empatía y comprensión la de algunos agentes de movilidad que retiran los coches con la grúa, en la puerta del Hospital Donostia como si no hubiera un mañana” Así se expresa A.L.
Lo cierto es que las normas están para cumplirlas, pero toda norma, tiene su excepción. Aparcar en la zona hospitalaria de la capital de Gipuzkoa, es tarea complicada, imposible en muchas ocasiones, porque quienes han tenido que buscar una solución, desde hace décadas, han preferido mirar para otro lado. Quien acude a un hospital seguro que no lo hace por gusto y quizá detrás de esos coches que se llevaba la grúa hay una situación grave. Pero a los agentes de movilidad y quienes les mandan eso no parece importarles. No contentos con la correspondiente sanción, llaman a la grúa.
El entorno del Hospital Donostia, es uno de los lugares preferidos por los agentes de movilidad para el control del descontrol que se vive cada día en su entorno. Más soluciones y menos sanciones. A quien corresponda.