
San Sebastián vivió históricamente sin estación de autobuses. Un lugar provisional al aire libre hacía, a duras penas, su función, estaba situado en la plaza Pío XII, a la entrada y salida de la ciudad, junto al conocido Hotel Amara Plaza, un lugar céntrico y bien comunicado, pero que evidentemente no reunía las condiciones adecuadas.
Después de muchos debates, el 5 de febrero de 2016, el año de la desastrosa Capital Europea de la Cultura, se inauguró la actual estación de autobuses de Atotxa, más céntrica aún, en la que hubo que construir un carril bus desde la vieja estación, hecho que el alcalde había negado una y otra vez. La estación, que ya nació pequeña, diez años después es minúscula, una estación que tiene más sitios para sentarse en la cafetería que en la sala de espera, por llamarlo de alguna forma; realmente no tiene sala de espera.
En la actualidad, se ha negociado con Renfe, dado que la nueva estación del TAV, sin tren, hasta no se sabe cuando, permitirá utilizar sus instalaciones para que esperan también los usuarios de los autobuses.; una buena gestión, si no fuera por el insoportable clima de inseguridad que vive la zona.

Cuando se trasladó la estación de Pío XII a Atotxa, en Amara se hizo una inversión enfocada, como no, a la bicicleta, había que quedar bien con el colectivo, aquello no funcionó jamás y hoy es un despropósito, este proyecto ocupó páginas en los periódicos y fue capitalizado y vendido a los cuatro vientos por la entonces recordada concejala Pilar Arana, hoy su sucesora en el cargo, Olatz Yarza, no ha debido de tener tiempo para darle un mejor uso a este lugar, su cabeza está ocupada con la Zona de Bajas Emisiones y el turismo, porque el nuevo alcalde, la premió con más peso en la corporación municipal.

Entre tanto, el alcalde anterior, Eneko Goia, recordado también por diseñar los mayores impedimentos posibles para circular por la ciudad e ideólogo del cambio de sentido de algunas calles, ese error que hoy seguimos pagando, barajó la peatonalización de la Plaza de Gipuzkoa y no tuvo mejor ocurrencia que plantear otra estación de autobuses en los actuales jardines del Paseo de los Fueros, un despropósito en toda regla, que su sucesor, Jon Insausti, ha metido sigilosamente en el cajón.
Si quieren una estación de autobuses, ya la tienen, ya la tuvimos, Pío XII, reúne todas las condiciones. Nos permitimos sugerir que sería el lugar ideal para que los autobuses de Lurraldebus llegaran a la capital de Gipuzkoa, sin tener que pasear sus largos vehículos por las calles del centro, por algunas literalmente no entran. Los viajeros podrían utilizar cualquiera de las numerosas líneas urbanas que paran en la zona y trasladarse cómodamente, con trasbordo gratuito a cualquier punto de la ciudad.
Pero para materializar el proyecto, hace falta pensar, haría falta retirar la basura que ahora coloniza Pío XII, hace falta hablar y los partidos políticos que gestionan movilidad son diferentes en el Ayuntamiento (PNV y la Diputación (PSE). Con esta solución, no se destrozaría el Paseo de los Fueros, podrían sacarse de la Plaza de Gipuzkoa numerosas líneas de autobús y por lo tanto mejoraría la movilidad de la ciudad.
Cuestión de prioridades, cuestión de voluntad. A quien corresponda.