
Escribe E.G. y describe algunos privilegios que a su criterio tiene el fútbol que es capaz de parar la actividad diaria de una ciudad y cuestiona algo que da que pensar pensar, la forma en la que los equipos se desplazan desde los hoteles a los campos de fútbol, los días de partido
Dice E.G. “Parece razonable que el o los autobuses estén escoltados por la policía en nuestro caso la Ertzaintza, como lo hizo recientemente, el pasado domingo 4 de Enero el Atlético de Madrid, desde el barrio del Antiguo hasta el estadio de Anoeta. La policía por delante y por detrás iba por medio de los carriles para que nadie tuviera la más mínima intención de adelantar la caravana

En esta imagen algo borrosa (estaba de noche), puede verse al autobús del Atlético de Madrid, después otro autobús también con destino Anoeta y dos furgonetas de la policía autonómica. “Hasta aquí digamos que todo dentro de la normalidad, salvo ese tapón que la propia policía marcaba en su recorrido y que se saltaban en rojo los semáforos. Pero lo que más me llamó la atención es ver también como en los cruces, agentes de movilidad, esos que no siempre están cuando los necesitas, cortaban el paso de los coches e incluso autobuses, para dar prioridad a la caravana de Antoine Griezmann, Kobe y Simeone

“¿Es realmente necesario este tipo de prácticas, por muy asumidas que estén?. ¿Llegaban tarde? . A mi, me parecen abusivas e innecesarias”. A quien corresponda