Cuándo poner la luz antiniebla y cuándo no

Todos los coches tienen luz antiniebla trasera, pero no todos tienen delantera ¿por qué? Te explicamos qué dice la ley y normativa al respecto sobre este aspecto y sobre cuándo hay que poner la iluminación antiniebla.

No es ningún secreto que tu coche tiene un completo sistema de iluminación. La tecnología ha mejorado y hemos pasado del halógeno como tecnología más generalizada al LED; pero además, también se han adoptado como obligatorias las luces diurnas para todos los modelos.

Pero en este completo sistema de iluminación, hay unas que llevan años presentes y ahí siguen: las luces antiniebla. También han mejorado su tecnología y han variado su posición, que sigue siendo distinta en unos y otros modelos. Pero en lo básico, no ha cambiado absolutamente nada para la luz antiniebla. Y aún a estas alturas, no todos sabemos con precisión cómo se utilizan o, más bien, cuándo hay que poner la luz antiniebla.

Probablemente te hayas dado cuenta de que las luces antiniebla traseras son las únicas que están disponibles en cualquier vehículo del mercado, de serie. Sin embargo, la iluminación antiniebla delantera únicamente está disponible en algunos modelos y, en cualquier caso, solo se incluye como equipamiento opcional o en acabados ‘altos’, evidentemente más caros.

Y es que los antiniebla traseros son obligatorios. Los fabricantes los tienen que instalar en sus vehículos por Ley. Los delanteros, sin embargo, no son obligatorios. Y es importante arrancar por aquí porque su uso según la normativa de circulación también está diferenciado; es decir, que no usaremos los delanteros y traseros en las mismas circunstancias.

¿Cuándo hay que poner la luz antiniebla?

Ya lo dice el Reglamento General de Circulación. Concretamente el artículo 106, uno de los supuestos especiales relativos al alumbrado y, específicamente, bajo condiciones que disminuyen la visibilidad. En dicho artículo se explica a los conductores que usaremos los antiniebla traseros en caso de lluvia intensa, así como en situación de niebla espesa o de nieve intensa y, por otro lado, si existiera polvo o humo intenso.

Esto anterior se refiere a la luz antiniebla trasera, pero ¿qué hay de los antiniebla delanteros? Respecto a estos, también en el artículo 106 se nos indica que los utilizaremos siempre que exista polvo o humo, nieve, niebla o lluvia intensa. 

En el caso de no hacer un correcto uso de la luz antiniebla, nos exponemos a una multa con sanción económica de 200 euros, que tendrá un importe reducido si lo pagamos dentro de los plazos correspondientes que se nos indicarán en la propia sanción, sea entregada en mano o la recibamos en nuestro domicilio posteriormente.

¿Qué pasa si no pongo los antiniebla, o los pongo cuando no debo?

Pasa exactamente lo mismo que con el resto de dispositivos de alumbrado, y es que por un uso indebido, tanto por exceso como por defecto, te enfrentas a una multa con sanción económica, como avanzábamos, con un importe de 200 euros. Se trata de un dispositivo de seguridad y, en el caso de las delanteras, enfocado a que tú puedas ver correctamente la vía. Sin embargo, el antiniebla trasero, que es el obligatorio, está diseñado para que te vean.

Los traseros tienen una mayor intensidad y una menor dispersión, lo que permite que a pesar de que existan condiciones que dificulten la visibilidad, el resto de usuarios de la vía –que circulan por detrás- nos puedan ver correctamente y adaptar su circulación. Los delanteros, sin embargo, apuntan más bajo y más cerca, para que podamos ver correctamente lo que tenemos justo delante.

Fuente
DGT