Elementos imprescindibles de seguridad pasiva

Se llaman elementos de seguridad pasiva y los estudios demuestran cómo, en caso de impacto, protegen la vida del conductor y el resto de pasajeros del vehículo. Es muy importante saberlos utilizar correctamente. La vida de todos los viajeros está en juego. 

Entre los más eficaces destacan el cinturón de seguridad, los sistemas de retención infantil, los airbags y los reposacabezas.

El cinturón de seguridad puede reducir el riesgo de muerte en caso de accidente hasta en un 80%. De hecho, según la Organización Mundial de la Salud, es uno de los sistemas preventivos que más vidas ha salvado. Para que resulte eficaz es importante llevarlo puesto siempre que el coche esté en marcha y, además, bien colocado, lo cual es rápido y sencillo. Solo hay que tirar, abrochar y ajustar evitando holguras. No es recomendable utilizar abrigos gruesos, ni poner pinzas para que no moleste, tampoco usar cojines o similares para elevarnos. La parte superior de la cinta debe estar entre el cuello y el hombro, nunca en la primera parte del cuerpo señalada. La banda que cruza debe situarse en el centro de nuestro pecho y la parte inferior tiene que reposar sobre las caderas.

El airbag ha evolucionado mucho en los últimos años. La importancia de este elemento de seguridad pasiva reside en que permite reducir hasta un 30% el riesgo de muerte del conductor y su copiloto en accidentes con colisión frontal. Aun así, debemos utilizarlos correctamente y tener en cuenta que no debemos viajar con manos, brazos ni pies apoyados  en el airbag directamente o recordar que tampoco es bueno llevar el pecho a menos de 25 centímetros del volante y, por supuesto, en caso de que un menor viaje a contra marcha en el asiento delante, el airbag del lado del copiloto debe ir desactivado. 

El reposacabezas es contemplado por muchos como un elemento de confort más del coche, pero su función es fundamental a la hora de un accidente por alcance trasero, ya que puede evitar el conocido latigazo cervical. Para asegurarnos de que tenemos el cuello bien protegido, debemos fijarnos en que el borde superior del reposacabezas debe estar entre el borde superior de nuestra cabeza y la altura de nuestros ojos, y la separación entre nuestra cabeza y este elemento de seguridad pasiva no debe ser superior a 4 centímetros.

También son determinantes los sistemas de retención infantil. Dar con el sistema de retención adecuado no siempre es sencillo, ya que son muchos los factores que determinan su fiabilidad y seguridad. Pero resulta básico y es sancionable no llevarlo en caso de necesitarlo. Quizá estamos tan acostumbrados a ver estos elementos en nuestros coches que no les prestamos especial atención pero, lo cierto es que, en caso de accidente, cualquiera de ellos puede salvar una vida o disminuir las secuelas de los afectados. 

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PROPIA