Donostia: El autobús de Igeldo que debe pasar cada media hora y pasa con 30 minutos de retraso. “Es una broma”

FOTO RACVN . Bus 16 con rótulo “Especial¨del sábado 21 de Marzo, en la Avenida de Satrustegi de San Sebastián a las 20,00 h

San Sebastián tiene en general un buen servicio de transporte público, hasta el punto en que algunos se preguntan de la necesidad de que un tren, el Topo, tenga que circular por el subsuelo de la ciudad, pero lo cierto es que hay algunas líneas que tienen mucho márgen de mejora.

Es el caso de la línea 16, una línea que da servicio a muchos vecinos de San Sebastián, como todas, pero que además conecta con lugares turísticos; hoteles, alguno de los más grandes de la ciudad, como es el Barceló Costa Vasca, grandes centros deportivos; Club Metropolitan, el Funicular de acceso al Monte Igeldo, con parada terminal en el Camping. El recorrido es de aproximadamente media hora y cada media hora circula un autobús.

Este puente, con mucha mayor afluencia en hoteles, funicular y camping y con el mismo número de autobuses en la línea, las retrasos han sido continuos, hasta el punto de llegar a acumular treinta minutos de retraso en una línea cuyo paso de bus es precisamente de ese tiempo, el mismo que tarda en hacer el recorrido. La falta de previsión de la Compañía dependiente del departamento de Movilidad de San Sebastián, ha sido un hecho. Hasta el punto de que algunos autobuses pasaban sin permitir el acceso al vehículo, dado que el autobús iba completo. “Una broma”, como decía una usuaria que estuvo esperando al bus de las 20,00 h. el pasado sábado, media hora y cuando llegó el bus, pasó de largo.

El problema, si no lo resuelven (que no tiene pinta), se volverá a producir en Semana Santa. Algo similar a lo que ocurre en la temporada “alta” que se refuerza la línea con un tercer autobús, pasando el servicio de 30´ a 20´, también claramente insuficiente porque el autobús ya baja lleno desde el Camping de Igeldo y con el cartel “beteta”, deja tirados en las paradas a vecinos del propio Igeldo, el Antiguo y Miraconcha. La rentabilidad de la línea es evidente, dado que muchos usuarios son ocasiones y pagan el billete sin descuentos, lo que por otro lado, ralentiza el recorrido.

Este funcionamiento del transporte público es incompatible con el cacareado discurso de “dejen el coche en casa”. Todavía queda mucho por mejorar. A quien corresponda.