Faconauto prevé un cierre plano en 2026 para el vehículo industrial y alerta del retraso de España en electrificación

El mercado de vehículos industriales arranca el año con un crecimiento del 17,1% y 8.231 unidades matriculadas en el primer trimestre, impulsado por la fortaleza del transporte pesado

Faconauto alerta de que la electrificación sigue estancada en el 1,1% y reclama un plan nacional de infraestructura, renovación de flotas y fiscalidad verde para no comprometer los objetivos europeos

El mercado de vehículos industriales ha arrancado 2026 con un comportamiento mejor del esperado: las 8.231 unidades matriculadas en el primer trimestre, un 17,1% más que en el mismo periodo de 2025, han superado las previsiones del
sector. Pese al buen pulso inicial, Faconauto estima que el ejercicio cerrará en torno a las 34.000 unidades, una cifra que confirma la estabilización del mercado en niveles más de un 20% superiores a los previos a la pandemia. La patronal de los concesionarios advierte, sin embargo, de que las cifras de electrificación —con una cuota de apenas el 1,1%— reflejan un retraso preocupante en la transición energética del transporte pesado y exigen una respuesta política inmediata.

El pesado, único motor del crecimiento

El análisis de Faconauto identifica al transporte pesado como el verdadero motor del primer trimestre. Los tractocamiones, con un alza del 25,4% en el acumulado, concentran la mayor parte del dinamismo, en línea con el buen comportamiento de la logística de larga distancia y del transporte interurbano e internacional.

El resto de los segmentos presenta una evolución más heterogénea, con un crecimiento más contenido. La distribución geográfica refuerza este diagnóstico: Madrid y Cataluña concentran una parte desproporcionada de las matriculaciones, reflejo del peso de los grandes nodos logísticos en la actividad del sector.

“La evolución del mercado demuestra la resiliencia del transporte profesional en España. Seguimos en niveles históricos, pese a la incertidumbre y a los retos que afronta el sector. Los concesionarios estamos actuando como verdaderos dinamizadores de la renovación de flotas y de la adopción de nuevas tecnologías”, apunta Pilar Fernández, presidenta de la División de Industriales y vicepresidenta segunda de Faconauto.

Un cierre previsto en torno a las 34.000 unidades

Pese al buen tono del arranque, Faconauto mantiene unas perspectivas moderadas. La patronal estima que las matriculaciones de vehículos industriales cerrarán el año en torno a las 34.000 unidades, lo que situaría el mercado en una senda de estabilización respecto a 2025.

Esta previsión responde a varios factores. Los tipos de interés siguen encareciendo la financiación de las inversiones en flota y pueden frenar operaciones en la segunda mitad del año. La incertidumbre geopolítica, con tensiones que afectan al suministro de materias primas y a los costes energéticos, introduce un elemento adicional de cautela. Y el componente de pedidos diferidos de 2025 que ha apoyado el primer trimestre tenderá a normalizarse en los próximos meses.

Electrificación: el gran débil de la transición española

La cuota de vehículos electrificados en el mercado industrial español es del 1,1%, frente al 3,6% de media en la Unión Europea. El diésel sigue representando el 96,7% de las matriculaciones, un porcentaje que apenas se mueve. La transición tecnológica en el vehículo industrial avanza a un ritmo casi imperceptible.

Bruselas exige reducir un 45% las emisiones de CO₂ de los nuevos camiones y autobuses en 2030 respecto a 2019, y la neutralidad climática en 2050. Alcanzar esos umbrales requeriría un crecimiento anual superior al 50% en las matriculaciones de cero emisiones, una velocidad inviable con la situación actual.

Según el índice de la patronal europea ACEA, España ocupa uno de los últimos puestos europeos en preparación para la descarbonización del transporte pesado. La infraestructura es el cuello de botella más visible: de los más de 1.000 cargadores públicos aptos para camiones pesados en Europa, apenas 24 están en España. De ellos, solo cuatro están operativos. En hidrógeno, no existe ninguna estación específica para vehículos pesados.

A esta carencia se suma otro lastre estructural: la edad media del parque de vehículos industriales se sitúa en 15,1 años, una cifra que eleva los costes operativos del transportista, compromete la seguridad vial y dificulta el cumplimiento de los objetivos de emisiones. Para Faconauto, rejuvenecer el parque no es solo una cuestión ambiental, sino una palanca directa de competitividad para el transporte español.

Frente a este escenario, Faconauto viene planteando una hoja de ruta concreta. En el plano operativo, reclama un Plan Nacional de Infraestructura de Alta Potencia con 4.000 puntos de recarga de más de 350 kilovatios antes de 2030, junto con un Plan Nacional de Renovación de Flotas con incentivos al achatarramiento y financiación verde a través del ICO, también para la adquisición de vehículos seminuevos con categoría mínima Euro 6.

En el plano regulatorio y fiscal, la patronal propone deducciones del 15% en el Impuesto de Sociedades por la adquisición de vehículos sostenibles, la bonificación total del Impuesto de Circulación para los de cero emisiones y la implantación de peajes CO₂ con exención total para los vehículos de cero emisiones, una medida ya autorizada por el Parlamento Europeo hasta 2031 que España aún no ha activado.

“Debemos poner el foco en la transición tecnológica, que en el vehículo industrial avanza todavía a un ritmo muy limitado. No hablamos de un futuro lejano, sino de un horizonte inmediato. El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible debe liderar, con visión de conjunto, la transformación que requiere la descarbonización del transporte pesado”, ha indicado Pilar Fernández.

Fuente: Nota de prensa DGT