Neumáticos de segunda mano: estos son los peligros a los que te enfrentas

La seguridad es lo primero al volante de un coche y para ello debemos tener unos neumáticos en condiciones adecuadas. Algo que los neumáticos de segunda mano no siempre garantizan.

Los neumáticos son el único punto de contacto entre el vehículo y el asfalto, de ahí que siempre insistamos en la importancia de tener unas gomas siempre en unas condiciones óptimas y realizar un mantenimiento adecuado. De ello dependerá gran parte de nuestra seguridad al volante.

Mucha gente “tiembla” cuando le toca cambiar los neumáticos y poner unos nuevos, debido al desembolso económico que ello requiere. Por este motivo, algunos buscan una alternativa y recurren directamente en el mercado de segunda mano. Sí, existen compañías que venden –algunas de forma ilegal– neumáticos usados: obviamente, va a salir mucho más barato que poner unas gomas nuevas, pero el dicho de “lo barato sale caro” se puede aplicar aquí, y las consecuencias de que la ecuación tenga resultado negativo pueden ser vitales al reducirse de forma importante la seguridad.

El tiempo es el enemigo de los neumáticos: incluso aunque no se usen, el paso del tiempo va provocando el deterioro del caucho, lo que se traduce en pérdida de flexibilidad y efectividad. El neumático es un elemento muy sensible a este factor, a la forma de conducir y a las temperaturas en las que ha circulado. Aquí tienes el primer motivo para no plantearte el adquirir neumáticos de segunda mano.

Otra razón es que no vas a tener datos precisos sobre la procedencia del neumático, por lo que no sabrás qué condiciones exactas te vas a encontrar, si ha recibido algún golpe que haya afectado a su estructura interna, si ha estado expuesto a cambios bruscos de temperatura… Y eso quiere decir que no tienes garantizado que el coche vaya a responder de forma adecuada, por ejemplo, en una frenada de emergencia, especialmente en carretera mojada o en una curva pronunciada.

Seguro que te habrás dado cuenta con los neumáticos de tu coche y con otros que hayas tenido o de algún familiar o amigo: las gomas no se desgastan de la misma forma y en la misma proporción en todos los coches. Ten en cuenta además que la vida útil del neumático usado que compres va a ser, por lógica, más corta que uno nuevo.

Resumiendo: un neumático en mal estado tendrá un peor agarre, algo que empeora cuando las condiciones son delicadas y/o deslizantes, irá en detrimento de nuestro confort y además puede aumentar el consumo de nuestro coche

A pesar de todo lo que te hemos dicho, si aun así estás decidido a comprar unos neumáticos de segunda mano, debes saber que existe una Norma UNE de la Asociación Española de Normalización y Certificación (AENOR) que garantiza que ese neumático se ha comprobado para cumplir unos requisitos mínimos. Esto no es algo que venga siempre con la compra del neumático, sino que deberá ser tarea tuya el pedir este certificado a la empresa que te venda estos neumáticos.

Aun así, la Comisión de Fabricantes de Neumáticos del Consorcio Nacional de Industriales del Caucho sigue recomendando tomar conciencia de los riesgos que supone instalar neumáticos usados en el coche, y tenga en consideración que no en todos los sitios se comercializa legalmente con este asunto. La importación no declarada de neumáticos usados, sin ningún control administrativo, va en detrimento de la seguridad tuya y de la del resto de usuarios de la carretera.

Fuente
CNIC