¿Por qué las carreteras deberían ser ya de hormigón y no asfalto?

La Asociación Nacional de Fabricantes de Hormigón Preparado alerta sobre el coste, la durabilidad y la poca eficiencia de las carreteras y calles de asfalto.

En España, la mayoría de carreteras y calles son de asfalto. Sin embargo, en otros países como Gran Bretaña, Bélgica, Holanda o Italia, es mucho más habitual encontrar numerosos kilómetros ya de vías de hormigón. Ante esta circunstancia, la propia Asociación Nacional de Fabricantes de Hormigón Preparado (ANEFHOP) alerta sobre el elevado coste que tiene la vía de asfalto, y muestra todas las razones por las que el hormigón emerge hoy como el material más aconsejable.

Para ésta asociación, la ‘Operación Asfalto’ requiere, por ejemplo en Madrid, “9,3 millones de euros para rehabilitar más de 100 calles debido al mal estado de las mismas”. Y avisa además que esta actuación “se verá incrementada el próximo año debido al elevado número de calles que presentan necesidades de mejora por mal estado”. Para la asociación, “esta inversión podría verse reducida con el uso de hormigón en la construcción de pavimentos, ya que son más duraderos que los firmes asfálticos”. Pero, ¿cuáles son todas sus ventajas?

Sus ventajas

  • Mayor durabilidad: aseguran que, aunque el coste inicial del hormigón es más elevado, este tipo de pavimentos tienen una vida útil de hasta 45 años, frente a los mínimos 15 años que tiene el asfalto. Esto es posible porque la resistencia a impactos y desgaste es mucho mayor en el hormigón, por tanto más rentable a largo plazo.
  • Menos mantenimiento: con todo ello, según un estudio del sector del cemento, la construcción de nuevas carreteras en hormigón (también para el ferrocarril) permitiría en total un ahorro anual a partir de 2022 de más de 43 millones de euros. En esta ocasión, este beneficio llega por el menor mantenimiento y conservación que requieren estas vías.
  • Mayor eficiencia: al tener por tanto un menor mantenimiento, las carreteras de hormigón también disminuyen notablemente las emisiones de CO2. Pero además, cuentan con un nivel de reflectancia mucho mayor que los asfálticos, reduciendo las temperaturas de las ciudades y las islas de calor en entornos urbanos.
  • Más seguridad: aplicado el hormigón en este tipo de vías tanto en la capa base como en la de rodadura por la que circulan los vehículos, este tipo de pavimentos tiene una estructura más resistente y sufre menos desgaste. Por ello, su mayor calidad influye, por ejemplo, reduciendo el riesgo de fenómenos como el aquaplaning al no haber acumulaciones de agua en la vía.
  • Mayor desarrollo local: por último, desde la ANEFHOP también aseguran que la construcción en hormigón favorece además el desarrollo de las localidades y áreas próximas a la obra. ¿Por qué? Al ser el hormigón un material fresco, compuesto por agua, cemento y áridos, éste se realiza en las proximidades de cada construcción, a diferencia de los componentes asfálticos de importación.
Fuente
ANEFHOP