Por qué no debes quitar los mosquitos del coche con manguera a presión, estropajos o papel

Con el calor, la humedad y las altísimas temperaturas, estos insectos están en su mejor hábitat y cualquier viaje en coche termina por mostrar todo el frontal lleno de restos y fluidos que, si no eliminas además lo antes posible, terminan por dañar la carrocería y dificultar enormemente su limpieza.

Hoy, por tanto, te ofrecemos los mejores consejos para que los elimines de tu coche, pero sobre todo advirtiéndote de lo que no debes hacer. Muy corrosivos, lo habitual para proceder a su lavado es emplear la típica estación de servicio con mangueras y pistolas a presión. No decimos que sea un error, porque no lo es en sí mismo, pero sí la manera en la que, probablemente, la utilices.

Habrás comprobado que los mayores restos salen perfectamente utilizando este mecanismo, sin embargo, para los más secos y pequeños no es suficiente. Y aquí viene el problema. No basta con expulsar agua a presión sobre ellos, pero tampoco con que luego intentes con un trapo, bayeta o esponja eliminar lo que quede. Con eso solo conseguirás dañar la pintura, con marcas y arañazos, al extender el propio residuo.

Lo importante tras impregnar la carrocería en agua es que luego esperes para eliminarlos. Sí, probablemente no tengas tiempo o paciencia, pero es fundamental y la base para la total limpieza que esperes a que todos los restos se hayan reblandecido. Será entonces cuando podrás emplear una esponja, trapo de algodón o cepillo que no dañe para proceder finalmente a su eliminación y, por supuesto, nunca, nunca ni un estropajo ni papel de periódico que lo único que harán es dejar también marcas y arañazos en tu coche.

Lo fundamental por tanto es, primero de todo, y emplees el método de limpieza que emplees, es que humedezcas bien la zona con todos los restos de mosquitos. Para ello, lo más aconsejable, y el mejor truco definitivo, para evitar marcas y arañazos al eliminar los insectos de tu carrocería es que utilices una toalla empapada y sin escurrir y que la dejes el mayor tiempo posible sobre la superficie. Si puedes toda la noche, mejor que mejor. Una vez completamente reblandecido, lo quitarás muy fácilmente y, sobre todo, sin dañar en ningún momento la pintura y la chapa de tu coche.

Fuente
Autopista