Situación de las ITV en Guipúzcoa

El RACVN exige al Gobierno Vasco medidas urgentes para afrontar el grave problema de las ITV y denuncia que los conductores están pagando injustamente las consecuencias de una mala gestión

A los automovilistas no les importa de quién es la culpa del colapso de las ITV; lo único que desean es volver a una situación de normalidad en la que puedan pasar la prueba a su tiempo y en su territorio.

Resulta lamentable que la grave crisis de las ITV recaiga sobre los conductores en una doble vertiente: el colapso que obliga a buscar el servicio fuera de Guipúzcoa y el abusivo incremento de las sanciones.

El RACVN insta a los automovilistas y a los medios a que intervenga el Ararteko.

El problema de las ITV en Guipúzcoa era previsible: 31.000 vehículos más que hace una década, con una media de edad mayor (lo que aumenta el número de inspecciones) y con pruebas más largas y complejas. Todo ello con las mismas estaciones que hace años.

En caso de sufrir un percance con un vehículo sin la ITV en regla, el seguro puede no cubrir los daños ocasionados a uno mismo y a terceros, recayendo toda la responsabilidad en el propio automovilista, como si se circulase con un vehículo no asegurado.

Navarra cuenta con 5 estaciones más que Guipúzcoa para 25.000 vehículos menos y Burgos, con casi la mitad de vehículos, tiene más del doble de estaciones (7).

El RACVN como entidad automovilista y, atendiendo a las quejas y hartazgo de los conductores, considera necesario exigir al Gobierno Vasco que ponga en marcha acciones inmediatas provisionales para frenar la grave situación creada por las ITV, así como el desarrollo de un plan que, ajustándose a la evolución del parque automovilístico, afronte eficazmente el problema.

Los conductores no deben pagar, como está ocurriendo, las consecuencias de una situación lamentable que evidencia una deficiente gestión.

Los automovilistas quieren soluciones y no más problemas

A los automovilistas no les importa si el colapso de las estaciones ITV de Guipúzcoa es culpa del Gobierno Vasco, de las empresas adjudicatarias o de los trabajadores de las mismas, pero sí que les preocupa, y les indigna, que no puedan pasar la ITV de su vehículo cuando les corresponde (un trámite obligado por la ley), que deban desplazarse a otros territorios, incluso fuera de la CAPV, para llevar a cabo la inspección de sus vehículos y que precisamente cuando estalla la crisis se conozca que se han disparado las sanciones por no pasar la revisión.

El Gobierno Vasco ha culpabilizado a las empresas concesionarias y a sus trabajadores por su “baja productividad”. Sea cual fuere el origen del problema, lo cierto es que al Gobierno Vasco le corresponde la responsabilidad de garantizar ante los ciudadanos el buen funcionamiento del servicio de inspecciones. Las empresas concesionarias gestionan las estaciones ITV, pero el Gobierno Vasco otorga esas concesiones y, por tanto, es el responsable último de examinar su funcionamiento y, en caso necesario, otorgar más concesiones antes de que se colapse el servicio.

Ante esta situación, el RACVN insta a los conductores a que trasladen su situación y sus quejas al Ararteko, el Defensor del Pueblo del País Vasco, para que éste intervenga.

Consecuencias todavía más graves que las sanciones para los automovilistas

Además de las sanciones y las molestias de tener que desplazarse a otro territorio para pasar la prueba, la situación actual presenta un problema que pueden tener repercusiones incluso más perjudiciales para los automovilistas. En caso de sufrir un percance con el vehículo sin tener la ITV en regla, el usuario puede tener problemas con el seguro, si la causa del accidente es imputable a defectos del vehículo que hubieran sido detectados en la inspección técnica, de tal manera que es muy posible que éste no cubra los daños ocasionados. La entidad aseguradora abonaría pero inmediatamente realizaría una “repetición de lo pagado” o reclamación al conductor, recayendo toda la responsabilidad en el automovilista, como si se circulase con un vehículo no asegurado, en sentido estricto.

Medidas de futuro y provisionales

El problema de las ITV habría requerido de la anticipación que no ha existido, pero llegados a esta situación no vale la inactividad y el cruce de acusaciones. Hace falta una respuesta inmediata. En el RACVN entendemos que Guipúzcoa necesita al menos dos estaciones más de ITV, que se sumarían a las tres existentes en este momento, a todas luces insuficientes. Tal y como hemos insistido en repetidas ocasiones, sería muy acertado que una de estas estaciones estuviera situada en Donostialdea (Donostia-San Sebastián o en una zona próxima de acceso urbano), para garantizar una seguridad mayor a los usuarios de los ciclomotores y motocicletas de baja cilindrada. Somos conscientes de que una estación ITV no se improvisa; exige un determinado tiempo para su construcción y puesta en marcha. Pero la crisis ha estallado ya y es preciso implementar medidas puntuales con carácter transitorio para evitar que el colapso que se ha producido vaya a más. Medidas como el aplazamiento de las nuevas pruebas que se realizan en las estaciones ITV (la diagnosis electrónica); la sustitución de las sanciones emitidas por Ertzaintza por no tener la ITV en vigor por acciones informativas o, por ejemplo, la autorización provisional para que determinados talleres multimarca o concesionarios puedan pasar esas pruebas, siempre bajo la supervisión de la Consejería, y con un carácter excepcional dada la magnitud del problema.

En una situación como la que se ha creado, el RACVN considera injusto que se haya incrementado el número de sanciones a los conductores que no han podido pasar la ITV a tiempo. En lo que va de año, las denuncias de la Ertzaintza en Guipúzcoa por no tener la ITV en vigor han crecido un 25%.

No se aprendió la lección

Según el Gobierno Vasco, la causa del colapso de las estaciones ITV de Guipúzcoa radica en la “baja productividad” de las estaciones ITV. No es la primera vez que los guipuzcoanos tienen problemas para pasar la prueba periódica obligatoria a su vehículo. En 2013 se produjo una prolongada huelga de los trabajadores de las estaciones de ITV cuyas consecuencias todavía recuerdan los automovilistas guipuzcoanos. En el RACVN creemos que, después de esa experiencia, el Gobierno Vasco debería haber tenido la lección aprendida como para proporcionar una respuesta más ágil a situaciones de colapso, estén motivadas por la cuestión que fuere.

Causas de un colapso previsible

1.- Un parque de vehículos mayor que el de hace una década:
En concreto, 31.247 vehículos más en 2018 que en el 2008

2.- Un parque de vehículos más envejecido que debe acudir con más frecuencia a las estaciones ITV:
La sombra de la crisis económica del 2008 es alargada en el sector del automóvil. Aunque hayamos dejado atrás la gran recesión, seguimos contando con un parque de vehículos excesivamente envejecido. La media en España es de 12,3 años, y en Euskadi, aunque es algo inferior, 11,4, sigue siendo muy alta. De hecho, unos 328.000 turismos y furgonetas con más de 16 años de edad circulan por las carreteras vascas.

3.- Los ciclomotores de 49cc y los cuadriciclos ligeros pasan la ITV desde el año 2007:
Antes del 2007 los ciclomotores de 49 centímetros cúbicos y cuadriciclos ligeros (con matrícula amarilla) no tenían la obligación de pasar la ITV. En el momento en el que comenzó a ser obligatorio, con carácter bianual, supuso que, según el censo de la DGT, 23.638 vehículos más tuvieran que pasar la ITV en el año 2008. En 2018 la cifra de estos vehículos ha disminuido, pero ha aumentado en mayor proporción el número de motocicletas.

4.- Novedades en las inspecciones de vehículos que incluyen la diagnosis electrónica:
Las novedades aplicadas en las inspecciones de vehículos, como la diagnosis electrónica, se sabían de antemano. En el Informe/Balance del RACVN del 2018 ya advertíamos que, entre las nuevas medidas anunciadas por la DGT, se incluían nuevas pruebas en las ITV que entrarían en vigencia a lo largo del 2019. Con estas novedades, el tiempo de realización de la inspección se ha alargado de manera notable.

5.- El mismo número de estaciones ITV (insuficientes) que el de hace años:
En Guipúzcoa sólo hay 3 estaciones ITV, en Bergara, Irún y Urnieta, para dar respuesta a un parque de 488.308 vehículos.

Atendiendo a datos de la DGT relativos al censo de automóviles turismos, en 2018 en Guipúzcoa hay unos 25.000 vehículos más que en Navarra. Sin embargo, la Comunidad Foral cuenta con 8 estaciones ITV (frente a las 3 de Guipúzcoa). En el caso de Burgos, para 262.068 vehículos (aproximadamente un 53,67% del censo guipuzcoano), existen siete estaciones ITV (más del doble que en Guipúzcoa, con casi la mitad de automóviles).

En el RACVN somos conscientes de que esta variable no es del todo fidedigna, ya que las dimensiones de las estaciones y sus capacidades pueden variar de manera notable entre unas y otras. Sin embargo, lo que sí que ha quedado claro es que el número de estaciones ITV de Guipúzcoa y sus dimensiones son manifiestamente insuficientes para la situación y el parque de vehículos actual.